Varios agentes de la Guardia Civil accedían a un local okupado desde hacía meses en el centro de Arganda del Rey. En su interior vivían ilegalmente ocho integrantes de la banda juvenil conocida como los Bloods.
El inmueble, una antigua oficina bancaria, llevaba meses ocupado. Los agentes pidieron en un primer momento que los ocupantes abandonaran voluntariamente el local, pero ante su negativa se procedió a la entrada a la fuerza y al desalojo. Las ocho personas fueron detenidas sin oponer resistencia.
La operación, llevada a cabo de forma conjunta por la Guardia Civil y la Policía Local, se saldó con éxito. Según fuentes policiales, los miembros de esta banda estaban atemorizando a los vecinos de la zona, lo que había generado una creciente alarma social.
El detonante de la intervención fue el robo con violencia de un teléfono móvil de alta gama a un joven en el metro, hecho que llevó a la jueza a autorizar la entrada en el local okupado.
La actuación policial se produjo ante la atenta mirada de numerosos vecinos, que no dudaron en aplaudir la labor de los agentes tras una intervención calificada como “de película”.
Los detenidos están acusados de robo con violencia, usurpación de inmueble y pertenencia a grupo criminal.