Los venezolanos exiliados en España han recibido con esperanza, pero también con prudencia, la noticia de la detención de Nicolás Maduro. Muchos reconocen que aún les cuesta creer lo ocurrido y prefieren esperar a que se confirmen todos los detalles antes de celebrar lo que podría suponer un punto de inflexión para su país.
Solo en la Comunidad de Madrid residen más de 200.000 venezolanos que han huido en los últimos años del régimen chavista. Entre ellos, el sentimiento predominante es la cautela. Aunque algunos hablan de alivio y de una posible oportunidad para el cambio, otros temen represalias contra familiares y amigos que todavía permanecen en Venezuela.