Rosalía Iglesias, esposa de Luis Bárcenas, explicó en el juicio por la 'operación Kitchen' que el chófer de la familia, Sergio Ríos, cambió de "actitud" a partir del momento en que el extesorero del PP entró en prisión mostrándose "nervioso" y "desafiante". Ríos fue supuestamente captado por el operativo policial puesto en marcha desde el Ministerio del Interior para espiar y robar información sensible a la familia.
Iglesias explicó que Ríos comenzó a trabajar para la familia Bárcenas a partir del momento en que el PP retiró el chófer a su marido. Cuando el extesorero ingresó en prisión preventiva, pidió a su empleado que "cuidara" a su esposa y en un primer momento, el conductor mantuvo una actitud "protectora". En aquellos momentos, ella estaba "absolutamente devastada".
Sin embargo, "hay un momento, no sé cuándo, que empieza a tener un comportamiento distinto" y se muestra "nervioso", "desafiante", llegando incluso a conducir "de manera brusca" o a reprochar a Iglesias que tardaba en realizar gestiones que su marido hacía "en 15 minutos". A raíz de estos comportamientos, Iglesias dijo a su marido que se sentía "incómoda", por lo que dejó de trabajar para la familia.
La esposa de Bárcenas aseguró en la sala que los 19 meses que su marido pasó en Soto del Real fueron un "auténtico infierno" y relató que después de sus visitas semanales a la prisión el extesorero del PP era sometido a "un cacheo integral".
Tras una declaración de más de cinco horas, Luis Bárcenas permaneció en la sala para presenciar la declaración de su esposa. En un momento de su comparecencia, la presidenta de la sala le preguntó al extesorero si estaba cansado y si podía continuar. "Estoy fresquísimo", respondió.
En su declaración, Iglesias afirmó que su marido le dijo que tenía grabaciones de Mariano Rajoy y de Javier Arenas. "No las he oído. No soy una persona de preguntar mucho", dijo antes de añadir que Bárcenas "en su afán de protegerme, que no sé si ha sido protegerme o desprotegerme, no me contaba si se reunía con fulanito o menganito".
El abogado Javier Gómez de Liaño, que defendió a Luis Bárcenas, ha dicho que un periodista le contó que habían hecho fotos a Bárcenas cuando estaba en prisión preventiva y que incluso él llegó a ver imágenes "íntimas" suyas en la ducha.
Horas antes, el extesorero del PP ha dicho que este abogado, al que considera "enviado por el PP", le ofreció 500.000 euros por "falsear" los papeles sobre la contabilidad en B del partido.
Durante su testifical, Gómez de Liaño también ha revelado que llegó a tener la "sensación" de que grababan sus reuniones con Bárcenas en la prisión de Soto del Real (Madrid), de manera que decidieron comunicarse "por escrito" cuando querían tratar "algo muy preciso" que afectase "a la almendra del procedimiento" y a la "estrategia de conseguir la libertad provisional".