La decimosexta sesión del juicio del caso Kitchen sobre una presunta trama parapolicial orquestada entre 2013 y 2015 por la cúpula del Ministerio del Interior del primer Gobierno de Mariano Rajoy para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas, ha durado apenas hora y media.
Han prestado declaración este martes cinco agentes que participaron en los registros de los domicilios del excomisario José Manuel Villarejo en 2017.
Varios agentes de la Policía Nacional que participaron en los registros de dos viviendas del excomisariohan señalado que éste estuvo presente en ambas actuaciones, incluida la de la calle Clavel ocurrida tres días después de su detención y que no comenzó hasta que Villarejo fue conducido al domicilio por la Guardia Civil.
Como instrucciones tenían, según varios de estos testimonios, buscar documentos digitales o en papel. Tras el análisis, carpeta a carpeta del material, si había hallazgos casuales, diferente a encargos, se avisaba al instructor.
El abogado de Villarejo ha cuestionado los registros hechos en los domicilios de su cliente en los distintos juicios que ha enfrentado el excomisario.
Además, en Kitchen las defensas pidieron anular el procedimiento al considerar que no forma parte del resto del caso Tándem sobre Villarejo, sino que es fruto de un "hallazgo casual" que debiera haber dado lugar a otro procedimiento, una pretensión que fue rechazada por el tribunal.
La corta duración de esta jornada, de apenas hora y media, ha llevado al tribunal a suspender la sesión del miércoles, para concentrar los testigos citados inicialmente en la sesión del próximo jueves, cuando llegará el turno de varios agentes citados por la defensa del exchófer de Bárcenas, Sergio Ríos, acusado como presunto confidente de la trama.