El inspector jefe de Asuntos Internos de la Policía Nacional que ha comparecido en la sesión judicial del caso Kitchen ha asegurado que no hay duda de que un tal 'Barbas' que aparece en los mensajes de la trama es una referencia clara al expresidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy.
El responsable de la investigación policial sobre la 'Operación Kitchen' ha declarado este lunes ante el tribunal de la Audiencia Nacional (AN) que el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy llevó a cabo un control "exhaustivo" de la situación del extesorero del PP Luis Bárcenas en prisión.
Así lo ha manifestado durante la tercera sesión del juicio de 'Kitchen', el presunto operativo parapolicial orquestado por el Ministerio del Interior para robar información sensible a Bárcenas sobre dirigentes del PP, en el que están acusados, entre otros, el exministro Jorge Fernández Díaz, el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, el comisario jubilado José Manuel Villarejo o el ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino.
A preguntas del Ministerio Fiscal, el inspector ha relatado que la investigación policial certificó que Villarejo reportaba los avances y novedades sobre 'Kitchen' principalmente a dos personas: al exDAO Eugenio Pino y, "fundamentalmente", al exsecretario de Estado Francisco Martínez, a quien el comisario Villarejo se refería como "Chisco" o "Número dos".
En su declaración como testigo, que se ha extendido por más de tres horas, el investigador ha asegurado que constan conversaciones de Sergio Ríos, chófer de Bárcenas, acusado por supuestamente haber espiado al extesorero, con Villarejo, en las que el primero le informa de que Bárcenas estaba "muy molesto" en prisión porque estaba siendo sometido a "un control muy exhaustivo" pese a no haber sido considerado como un "preso de especial seguimiento".
El seguimiento que habría llevado a cabo la cúpula de Interior también quedaría patente en el conocimiento por parte de Villarejo de un encargo que Bárcenas declaró haber realizado a un preso, a quien le pidió localizar y borrar unos audios con conversaciones con Rajoy y el dirigente del PP Javier Arenas durante un permiso penitenciario, por lo que el extesorero del PP habría pagado un dinero indeterminado, ha recapitulado el inspector.