Patricia Uriz, exmujer de Koldo y secretaria de José Luis Ábalos en el Ministerio de Transportes, no se reconoce en los mensajes sobre "chistorras" y "lechugas" que figuran en conversaciones intervenidas por la UCO entre miembros de la trama. Además, Patricia Uriz ha asegurado en el Tribunal Supremo que el PSOE era "muy rígido" con los reintegros de gastos de su entonces pareja y del exministro José Luis Ábalos. "Ferraz solo pagaba si existían los 'tickets' y siempre reembolsaba en efectivo".
Investigada en la parte del caso Koldo que instruye la Audiencia Nacional, Uriz ha declarado este lunes como testigo en el juicio a Ábalos, su expareja Koldo García y el comisionista Víctor de Aldama por presuntos amaños en contratos de mascarillas adjudicados por organismos dependientes del Ministerio de Transportes.
Solo ha respondido al interrogatorio de la abogada de su expareja, que también es la suya, como ocurrió con el hermano del exasesor, Joseba García, y ha aportado una versión que poco se ha movido de la que prestó ante el juez que le investiga.
Como entonces, Uriz, que llevaba una peluca pelirroja y cuya imagen no ha sido difundida a los medios, ha explicado que Koldo García adelantó gastos en los que incurría él o Ábalos, entonces al frente de la Secretaría de Organización del PSOE, en eventos como la campaña electoral. Podían ser comidas, gasolina, cafés y después todo eso lo incluía en una hoja de cálculo y, junto con los 'tickets', se lo reclamaba al partido, que era -ha subrayado- "muy rígido" y siempre pedía esa justificación. De hecho, ha señalado que alguna vez, cuando le ayudaba a confeccionar esa documentación, su pareja le dijo que, "si no había 'ticket' ni lo intentara".
Según la testigo, que trabajó como secretaria en el Ministerio de Transportes, su expareja también adelantaba gastos de Ábalos imputables al Ministerio, de manera que "tenía dos sobres" para poder gestionar ese dinero porque "había que diferenciarlo muy bien" para saber luego a quién reclamarlo.
Ha relatado asimismo que ella y su entonces pareja adelantaban gastos personales del exministro y que ella se llegó a quejar porque Ábalos pagaba tarde y no era "plato de buen gusto" adelantar "tanto dinero" para él. Pagaron, por ejemplo, la pensión de un hijo del exdirigente socialista y adelantaron parte de un alquiler vacacional en Marbella.
También iba a comprarle tabaco, le llevaba la ropa a la tintorería, adquiría billetes de tren para su familia, libros o incluso pagaba el sueldo a alguna empleada que trabajaba en su casa, y también llegó a comprar regalos para mujeres de las que "nunca" supo "si eran amigas u otra cosa". "Nunca pregunté", ha dicho.
Como hizo en la Audiencia Nacional, Patricia Uriz tampoco ha reconocido las conversaciones en la que, según la UCO, hablaba en clave de dinero con su expareja. Las "chistorras" eran billetes de 500 euros; los "soles", de 200; y las "lechugas", de 100, según los investigadores. Mensajes que Uriz ha rechazado porque no le "encajan" con su "manera de escribir ni de hablar".
Uriz también ha intentado justificar los más de 20.000 euros en efectivo que encontró la Guardia Civil en un armero al registrar su casa cuando arrancó el caso: 13.000 eran ahorros suyos que desconocía Koldo, y unos 10.000 los guardaba la pareja para "gastos" como "posibles reparaciones".
CLAUDIO RIVAS, DUEÑO DE VILLAFUEL, SE NIEGA A DECLARAR
Claudio Rivas, dueño de Villafuel --la empresa epicentro de la presunta trama de hidrocarburos que se investiga en la Audiencia Nacional--, se ha negado a responder, por su condición de investigado en esa causa, a las partes en el juicio del Tribunal Supremo sobre presuntas irregularidades en la compra de mascarillas en pandemia. "No voy a contestar", se ha limitado a decir Rivas, en su citación como testigo este lunes, a las acusaciones y defensas, reiterado la misma respuesta ante todas las preguntas en el juicio en el que están acusados el exministro de Transportes José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama.
El presidente del tribunal, el magistrado Andrés Martínez Arrieta, ha recordado a Rivas que, por ley, tiene derecho a "no declarar y a no confesarse culpable", al estar imputado por unos hechos similares, si bien le ha instado a "decir la verdad".
En esos mismos términos, Javier Serrano, socio de Aldama y también investigado en la Audiencia Nacional, ha rechazado responder a las preguntas de las partes.
UN EMPRESARIO ADVIRTIÓ A ÁBALOS SOBRE RIVAS
Por su parte, el empresario Manuel Salles ha indicado como testigo que envió un correo electrónico al exministro en enero de 2022 avisándole sobre que "los defraudadores del combustible" estaban "haciendo fechorías". "Por suerte me habéis hecho caso", celebró. "Villafuel no va a ser operadora, por mucho que esponsorice al Zamora, tome acciones en los restaurantes de las Torres o mantenga el alquiler de una casa para el que fue ministro de Fomento", decía en el mensaje, que también remitió a Israel Pilar Ortiz, otro socio de Aldama.
Sallés ha dado cuenta de un viaje a Guinea Ecuatorial para sacar deuda pública de este país que le hacía mucha ilusión como proyecto hasta que se enteró de que Ábalos iba a ir "con su novia en ese momento, que era Andrea". También se iba a sumar un ginecólogo con "influencia" en una ministra del país africano. Todo ello le desmotivó para ir. "Cuando vayamos a trabajar, iremos, los viajes de turismo... No sé si era turismo o no, pero no era normal". No viajó.