El sector primario reclama al Gobierno central con urgencia un paquete de ayudas directas y bonificaciones fiscales para el campo que le permitan hacer frente a la subida del gasóleo y de los fertilizantes consecuencia del conflicto bélico en Oriente Medio; además, las organizaciones agrarias siguen viendo movimientos especulativos en este alza de insumos.
Con estas peticiones han acudido esta tarde las organizaciones profesionales agrarias Asaja, COAG, UPA y Unión de Uniones a un encuentro con el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, para abordar la situación generada tras la guerra contra Irán.
Se trata de la tercera cita que ha mantenido el Gobierno con representantes de la cadena alimentaria este lunes, tras encontrarse con representantes del sector pesquero y de la industria alimentaria y de fertilizantes.
El presidente de la organización agraria Asaja, Pedro Barato, ha avanzado en declaraciones a los medios de comunicación antes del encuentro que lo primero es asegurar que "no falten" suministros, después de que ya se hayan detectado "problemas de distribución en algunos sitios".
Asimismo, Barato ha añadido que las medidas fiscales y las ayudas directas tienen que ser "urgentes y no pueden esperar más" ante la situación generada, que coincide en un momento de mucha actividad en el campo después de dos meses sin poder casi trabajar por los temporales y que deja pérdidas de más de 40 millones de euros a la semana.
Desde COAG, su secretario general, Miguel Padilla, ha reclamado al Gobierno que actúe para "atajar la especulación" en torno a los precios del gasóleo y de los fertilizantes porque, "al otro día de comenzar la guerra", el combustible había subido un "41 % y un 30 % los fertilizantes".
Para esta organización también es necesario poner en funcionamiento los mecanismos que recoge la Ley de la cadena para evitar que se den situaciones de venta por debajo de costes además de medidas de "choque" como bonificaciones al gasóleo agrícola.
Por su parte, el secretario general de UPA, Cristóbal Cano, ha pedido controles e inspecciones para controlar una situación que ha definido como "claramente especulativa" porque "no tiene ningún sentido" la subida de costes que ya se ha producido.
Su segunda reclamación ha sido que se adopten medidas de choque para amortiguar este incremento de los costes de producción, con ayudas directas e incentivos fiscales similares a las que se adoptaron con la guerra en Ucrania que ya impactó en el precio de los fertilizantes.
El responsable de cadena alimentaria y miembro de la ejecutiva de Unión de Uniones, Carles Vicente Perelló, ha abogado por implementar una "batería" de medidas fiscales consistentes en reducción del IVA, el IBI rústico o bonificaciones en el IRPF para los sectores "más frágiles".
Hay que tener en cuenta, ha dicho, que el impacto económico para el sector primario en estas dos primeras semanas de conflicto bélico alcanza ya los "557 millones de euros" por la subida de los fertilizantes y del gasóleo que, por cierto, cree que es fruto también de la especulación.
La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, se reunirá este martes con los agentes del sector petrolero español en pleno contexto marcado por las tensiones en Oriente Próximo y sus efectos en los mercados energéticos internacionales.
Según la agenda de Transición Ecológica, la cita tendrá lugar a partir de las 16:00 horas en el complejo de Nuevos Ministerios en Madrid, y a ella están llamadas la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), la Asociación de la Industria del Combustible en España (AICE) y Exolum.