Una decena de personas sin hogar lleva meses instalada en pleno corazón de Chamberí. Duermen entre cartones, colchones viejos y sacos de dormir, y cocinan en la calle con camping gas. La situación ha generado malestar entre los vecinos, que denuncian la suciedad, los olores y la imagen que se proyecta del barrio.
Algunos de los sintecho se refugian en soportales de la calle Arapiles o en la plaza del Conde de Valle de Suchil. Allí han improvisado sus espacios para pasar la noche y protegerse del frío y la lluvia.
Las historias personales son diversas. Unos aseguran que se arruinaron y ahora sobreviven recogiendo chatarra, otros viven gracias a la caridad de los vecinos. Incluso hay quien ha colocado un cartel ofreciéndose como "manitas" para hacer pequeños arreglos.
Juan es uno de ellos. Cuenta que está esperando cobrar la pensión de jubilación para poder regresar a su tierra, en Huelva.
La presencia de estas personas ha llevado a instalar portabicicletas en algunos soportales para evitar que se coloquen cartones, aunque la medida no ha resuelto el problema. Más efectivos han resultado los maceteros colocados frente a una sucursal bancaria, que han impedido que se asienten en ese punto.
La mayoría de los vecinos reconoce sentir pena por su situación, pero también expresa su preocupación por la suciedad acumulada, los olores y la imagen que se ofrece de Madrid.
El Ayuntamiento de Madrid es conocedor de la situación y realiza un seguimiento de los casos. A través del Samur Social se les ha ofrecido ayuda, aunque la mayoría la ha rechazado.
La actuación de la Policía Municipal y del Selur es habitual en la zona. Solo este mes ya se ha retirado una infravivienda, aunque, tras las intervenciones, los sintecho vuelven a instalarse.