La Inteligencia Artificial para agilizar la justicia. Un condenado por asesinato tiene que demostrar su inocencia en poco más de hora y media. Esa es la premisa de Sin piedad, un drama legal y distópico protagonizado por Chris Pratt y que el intérprete de películas como Guardianes de la Galaxia ha presentado en Madrid.
El detective Chris Raven se despierta atado a una silla y frente a la jueza Maddox, una figura virtual de Mercy, el programa judicial de IA que quiere condenarlo a muerte por el presunto asesinato de su pareja.
Un juicio que transcurre en tiempo real con el espíritu de Doce hombres sin piedad o Ejecución inminente pero atiborrado de cámaras policiales, móviles, geolocalizaciones y similares fruslerías tecnológicas.
Ya puestos, le preguntamos por el revuelo que han causado algunas de sus conservadoras opiniones en redes sociales, no muy mayoritarias en Hollywood.
Durante nuestro, ejem, interrogatorio, Pratt declara que la Inteligencia Artificial en Hollywood solo servirá para aumentar la experiencia cinematográfica y nunca reemplazará la intuición humana. Un hombre con fe.