El 1 de junio de 2018 el Congreso aprobó la moción de censura contra Mariano Rajoy que convirtió en presidente a Pedro Sánchez. José Luis Ábalos, hoy en la cárcel, defendió esa moción. Su esposa Begoña Gómez, hoy imputada, y su hermano David Sánchez, hoy en el banquillo de acusados, asistieron al pleno en la tribuna de invitados.
Por primera vez en democracia el presidente del Gobierno accedía al cargo sin ganar en las urnas y tras ganar una moción de censura en el Parlamento.
La moción derrotó al entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy que en el curso del debate lanzaba a la bancada socialista una pregunta que hoy parece premonitoria "¿Pueden presumir de incorruptos?".
Del primer Gobierno de Sanchez dos ministros salieron por polémicas poco compatibles con la regeneración. Del segundo coincidente con la gestión en la pandemia, llegaron las primeras presuntas tramas de corrupción de las que Sanchez siempre se ha distanciado...
Pero es en esta tercera legislatura cuando todas las alarmas se han encendido. José Luis Ábalos en prisión preventiva a la espera de sentencia, Santos Cerdán imputado, investigados también el hermano y la mujer del Presidente del Gobierno.
El Fiscal general del Estado condenado, el expresidente de Gobierno socialista, José Luis Rodríguez Zapatero imputado y agentes de la UCO que han registrado dos veces ya la sede federal del PSOE en Ferraz.
Ocho años de Sanchez en el Gobierno, en su momento más crítico por la corrupción pero también ocho años de mandatos plagados de decisiones que han indignado a muchos sectotes sociales y a la oposición, como los indultos a los independentistas, la ley de amnistía, o la utilización del Constitucional para el perdón a los condenados por los ERE de Andalucia.