El Banco de España ha revisado una décima al alza sus previsiones de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) para 2026, hasta el 2,3%, aunque ha rebajado sus estimaciones para 2027 dos décimas, al 1,7%, y ha empeorado sus perspectivas para la inflación, hasta el 3% este año y el 2,5% el próximo.
Este mayor crecimiento refleja, fundamentalmente, la trayectoria reciente de la inflación, junto con el incremento de los precios energéticos a escala global, efectos que se verían compensados, en cinco décimas, por la reducción de la fiscalidad energética ya convalidada en el Congreso.
Además, el Banco de España ha advertido de que el shock energético elevará la tasa de inflación en la segunda mitad de este año, una vez que se revierta la reducción de la fiscalidad energética contemplada en el plan del Gobierno, de modo que el ritmo de crecimiento de los precios llegaría a alcanzar en torno al 3,3% al final de 2026.
Por su parte, en un escenario severo, de mayor duración e intensidad del conflicto bélico, en 2026 la expansión de la actividad se reduciría hasta el 1,9% en 2026 y el 1,1% en 2027, al tiempo que la inflación se elevaría hasta el 5,9% y el 3,2% en esos años, respectivamente.