El Gobierno cubano vuelve a situarse en el foco por su actuación contra creadores de contenido críticos.
La joven influencer Anna Bensi ha sido puesta bajo arresto domiciliario tras la publicación de vídeos en redes sociales en los que defiende la libertad y muestra su descontento con la situación en la isla.
Según ha trascendido, tanto ella como su madre, que también participa en los vídeos, podrían enfrentarse a penas de hasta cinco años de prisión por su actividad en internet.
El caso ha generado inquietud entre quienes denuncian la falta de libertad de expresión en Cuba, y se produce apenas unas semanas después de la detención de varios creadores de contenido vinculados al canal 'El Cuartico' , encarcelados por motivos similares.
En los últimos años, las redes sociales se han convertido en una vía de expresión para muchos jóvenes cubanos, pero también en un foco de tensión con las autoridades, que han intensificado el control sobre quienes difunden mensajes críticos con el régimen.
La situación de Anna Bensi vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los límites de la libertad de expresión en la isla y el papel de internet como herramienta de denuncia y movilización social.