Miraflores de la Sierra ha dado el pistoletazo de salida a sus fiestas en honor a la Asunción de Nuestra Señora con una de sus tradiciones más emblemáticas: la tradicional trashumancia de bueyes. Un año más, vecinos, jinetes y aficionados se han reunido para acompañar a los animales en su recorrido desde la finca del Rocío hasta la plaza de toros.
Más de 40 jinetes han participado en esta jornada, guiando a un total de siete bueyes por los caminos del campo hasta llegar al municipio. Una tradición que recuerda la forma en la que antiguamente se trasladaban los toros bravos hasta el pueblo para dar comienzo a las fiestas.
"Es una trashumancia de bueyes, que era como antiguamente se traían los toros al pueblo. Venían por esta cañada y traían los bueyes con los toros bravos para que empezara la fiesta", nos explica uno de los jinetes durante el recorrido.
El trayecto cuenta además con una parada para que los animales puedan descansar y beber antes de continuar hasta la plaza de toros. Los participantes también disponen de vehículos de apoyo para garantizar que todo transcurra con normalidad. "Vamos con el coche siempre acompañándole de apoyo por si necesitan algo o pasa cualquier cosa", nos cuenta Eva.
Una tradición que se mantiene viva gracias a quienes participan año tras año. Ponsi es uno de los jinetes más veteranos y lleva 14 años formando parte de esta celebración. "Llevamos 14 años haciendo la trashumancia desde la finca del Rocío hasta la plaza del Ayuntamiento, la plaza de toros", señala.
La tradición también se transmite a las nuevas generaciones. "Yo mismo tengo a mis dos hijos que desde pequeñitos empezaron a venir y seguimos acompañando", añade Ponsi. Entre los participantes se encuentra Alba, de tan solo 10 años, que demuestra que la afición por esta tradición no entiende de edades.
Mientras los bueyes avanzaban hacia su destino, los vecinos esperaban en la plaza de toros para recibirlos. "Todos los años vengo. A mí todo esto me gusta", asegura una vecina.
Con la llegada de los animales a la plaza de toros, Miraflores de la Sierra ha vuelto a cumplir con una tradición que forma parte de la identidad de sus fiestas.