El calendario avanza y, aunque todavía quedan semanas de verano por delante, la vuelta al cole ya empieza a hacerse notar. A 18 de agosto, muchas familias madrileñas comienzan a preparar sus listas y, sobre todo, a hacer cuentas para afrontar uno de los gastos más importantes de septiembre.
El material escolar es uno de los primeros desembolsos. En Ofiarea, por ejemplo, un kit básico incluye una botella de agua de acero inoxidable por 28,10 euros, una agenda por 7,05 euros y un pack de bolígrafos de cuatro colores por 4,25 euros. A ello se suman dos pegamentos de barra por 2 euros, cuatro gomas de borrar por 1,75 euros, un kit de reglas por 4,65 euros y rotuladores por 9 euros.
La lista continúa con un estuche de 5,90 euros, una mochila de 10 euros, un archivador de 10 euros y cuadernos a 1,60 euros cada uno. Una suma que puede aumentar considerablemente cuando se incorporan otros gastos como los libros de texto, el uniforme o el calzado.
Los uniformes, otro de los grandes gastos
En las tiendas de ropa escolar también se preparan para las semanas de mayor actividad. En Hipertextil Cavero llevan días organizando las tallas y reponiendo las prendas para recibir a las familias que ya empiezan a acercarse.
"Ya empiezan a llegar padres, familias. Estamos empezando a colocar todo, reponiendo todas las tallas… ", nos explica Juliana, trabajadora del establecimiento.
El gasto medio de una familia en uniformes ronda, según nos cuentan desde la tienda, los 100 euros aproximadamente, aunque la cantidad puede variar en función de las prendas necesarias y del número de hijos.
Comprar y vender libros para ahorrar
Los libros de texto suponen otro importante desembolso para las familias. Por eso, algunas optan por recurrir al mercado de segunda mano para reducir el coste de la vuelta al cole.
En Plataforma del Estudiante estos días trabajan a pleno rendimiento preparando los pedidos realizados a través de la página web. Además, el establecimiento permite a las familias vender los libros de cursos anteriores y comprar ejemplares usados para el nuevo año académico.
"Ahora mismo estamos haciendo los pedidos de la gente que los ha comprado a través de la página web", nos explica Aldo. El establecimiento trabaja con libros de Primaria, ESO y Bachillerato y compra los ejemplares en función de su estado de conservación.
Si un libro está muy subrayado, su valor será menor, mientras que aquellos que se encuentren en mejor estado pueden alcanzar un precio más elevado. Para quienes compran, recurrir a los libros usados puede suponer un ahorro de hasta el 70% respecto al precio de los nuevos.
Con el inicio del curso cada vez más cerca, las familias comienzan así una particular carrera para completar todo lo necesario. Material escolar, uniformes y libros forman una lista que conviene preparar con tiempo para repartir el gasto y buscar las opciones más económicas.