El Pleno del Congreso rechazó este viernes por 166 votos a favor y 184 en contra, de PP, Vox, Junts y UPN, la convalidación del Real Decreto-ley 27/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para reforzar la estabilidad de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual.
Entre otras cuestiones, esta norma blindaba la renovación automática de los contratos de alquiler por cinco años o siete si el arrendador es una persona jurídica y la indemnización al inquilino si el propietario finaliza el contrato sin una causa justificada en la norma.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tomó la palabra para cerrar el debate previo a la votación y preguntó a los diputados que habían avanzado su voto negativo si estaban en la Cámara Baja "para servir los intereses de unas élites inmobiliarias", convencido de que "será legítimo, pero que no es, desde luego, el interés de la gente corriente". "Hagan lo correcto, porque creo que, si no, la historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de la que imaginan", advirtió.
El texto fue defendido por el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, quien, en su último turno de palabra, aseguró que las medidas contenidas en el documento eran "de sentido común" porque recogían un modelo que "tiene media Europa", por lo que urgió a "trabajar para ello" porque, a su juicio, "la calle tiene razón en esto también".
Rechazado también el primer decreto de vivienda
El pleno del Congreso ha rechazado este viernes, con la mayoría parlamentaria que suman el PP, Vox, Junts y UPN, el decreto ley de vivienda que contenía medidas como la prorroga de los alquileres, los topes a las rentas, la limitación de compra a los "fondos buitre" y beneficios fiscales para caseros e inquilinos.
La votación -172 votos a favor y 178 en contra- se ha celebrado por llamamiento de los diputados uno por uno, tras un encendido debate en el que la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, y el bloque de partidos a la izquierda del PSOE han acusado al de derechas de estar del lado de los "buitres" y no de la "gente".
Aunque no estaba previsto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha intervenido minutos antes de la votación para rogar a los grupos que fueran "valientes" y "coherentes" y apoyaran unas medidas "ambiciosas, necesarias, razonables, equilibradas y diseñadas a través del diálogo, que proporcionan soluciones".