Este Viernes Santo, la Puerta del Sol se ha convertido en escenario de un emotivo encuentro de hermandades, donde se ha vivido un momento de recogimiento y devoción en torno al Lignum Crucis.
Las hermandades participantes se han dispuesto en orden litúrgico, comenzando con Divino Cautivo, seguida de Siete Dolores, Cristo de los Albarderos, Santo Entierro (Cristo Yacente) y Virgen de la Paz.
Todos los pasos se han colocado alrededor del Lignum Crucis, generando un ambiente de respeto y recogimiento que ha permitido a los fieles contemplar el simbolismo de la pasión y la muerte de Cristo.
A la llegada, se ha entonado la marcha 'La muerte no es el final', tras la cual el arzobispo auxiliar de Madrid, Vicente Martín Muñoz, ha pronunciado una oración. Antes de regresar a sus respectivas sedes para culminar este Viernes Santo, las hermandades han pasado frente a las autoridades situadas a las puertas de la Real Casa de Correos.
Este encuentro representa una oportunidad única para que la comunidad se una en oración y devoción, reforzando la tradición de la Semana Santa y el valor de las hermandades en la preservación de la fe y la cultura local.