Lo que antes era un espacio para pasear y disfrutar al aire libre se ha convertido en un foco de preocupación para los vecinos de Aluche. El parque del Cerro Almodóvar lleva meses soportando la instalación de varias infraviviendas que generan suciedad, malos olores y, según denuncian los residentes, una creciente sensación de inseguridad.
"Desde hace tres meses. Como veis, el suelo está todo sin arreglar, todo el parque está perdido, está fatal", lamenta un vecino de la zona mientras recorre un entorno plagado de latas de cerveza, papel higiénico, basura general e incluso una jeringuilla a la vista.
Pero el problema no es solo estético. Los ocupantes de estas estructuras improvisadas han ido un paso más allá: utilizan las vallas del Ayuntamiento, las de las obras, para hacerse sus propios parapetos.
"Y otras que traen también. Esto va a mucho más. Aquí ha habido atracos, aquí en ese tramo. La gente corriendo. Los viejos asustados cuando pasas al lado de ellos te miran de costado a ver quién eres. Ya esto se está convirtiendo en un foco de inseguridad", añade el mismo vecino.
No todos los residentes expresan el mismo nivel de alarma. Una vecina que pasea a su perro a diario por el parque ofrece una visión más matizada: "Esos de ahí hace mucho tiempo que no los veía, pero esos de por ahí llevan ya meses. A mí no me molestan. Solo me parece mal porque está muy feo eso ahí. La suciedad ha sido siempre. Tú ves a uno sentado en un banco bebiendo una cerveza, se la acaba y tira la lata para atrás".
Otra vecina señala un elemento insólito: "Ahí en ese cubo de la ropa se acuestan. Abren y se encierran".
A pesar de las diferencias en el grado de preocupación, hay un temor que sí parece compartido: el efecto llamada. Los vecinos temen que el chabolismo se asiente en el parque de manera definitiva.