La calidad del aire en los espacios cerrados no es tan buena como pensamos

En los últimos días se ha hablado mucho sobre la transmisión área del coronavirus, los llamados aerosoles, como una de las vías de contagio principales. Por eso, en los espacios cerrados, la ventilación es fundamental para frenar la transmisión.

Es importante que en los espacios donde se concentra un número importante de personas, se compruebe que la calidad del aire es buena. Esto se hace a través de un medidor de CO2 que es un pequeño dispositivo que controla la concentración de dióxido de carbono en el aire.

La carta que alerta sobre la transmisión del coronavirus por el aire y que pide usar mascarilla en espacios cerrados
La carta que alerta sobre la transmisión del coronavirus por el aire y que pide usar mascarilla en espacios cerrados
La carta que alerta sobre la transmisión del coronavirus por el aire y que pide usar mascarilla en espacios cerrados

La carta que alerta sobre la transmisión del coronavirus por el aire y que pide usar mascarilla en espacios cerrados

Una concentración menor de 800 partes por millón (ppm) se considera adecuada, aunque lo óptimo sería que rondase las 500 ppm. Si los datos son superiores a 800, la ventilación del lugar no sería la adecuada, lo que facilitaría la permanencia del virus en el aire y el peligro de transmisión.

En Está Pasando hemos comprobado la calidad del aire en algunos espacios cerrados y concurridos como son el gimnasio y un supermercado. Y los resultados no han sido buenos: en el gimnasio hemos obtenido 1.000 partes por millón (el doble de lo que sería adecuado) y en el supermercado el resultado ha sido 1.305 partes por millón.

Ante esta mala calidad del aire, hay que recordar la importancia de ventilar espacios cerrados a través de sistemas de calefacción, refrigeración y ventilación para así reducir la exposición del virus de cualquier persona en el interior.

Mejores Momentos

Programas Completos