De una pelea fingida entre Messi y la reina de Inglaterra se pasó a provocaciones y violencia entre hinchas en los aledaños del estadio.Un exaltado policía soltó un puñetazo y hubo varios detenidos.
En Londres, un aficionado argentino tuvo que ser escoltado por las calles, lo que no impidió carreras y cargas policiales.
En los pubs, el alcohol acabó desatando peleas entre los mismos hinchas ingleses. En Madrid, la celebración argentina se saldó con una aficionada detenida por agredir a una policía nacional, y dos heridos por arma blanca.