La situación es de desesperación entre los pacientes de cuatro clínicas dentales pertenecientes a una misma cadena, ubicadas en Madrid, Alcorcón y Torrejón de Ardoz, que hace poco más de un mes cerraron de manera repentina dejando a cientos de personas con tratamientos a medias o incluso sin empezar, pese a haber abonado cantidades elevadas por adelantado.
Algunos de los afectados recuerdan que, antes del cierre, los profesionales les transmitían tranquilidad: "No se preocupe, que todo va a salir bien, que te lo vamos a hacer bien", aseguran que les repetían, siempre con el dinero por delante.
Numerosos pacientes habían financiado o pagado íntegramente intervenciones de alto coste. Algunos afirman haber desembolsado hasta 14.000 euros por tratamientos que ahora están paralizados y sin posibilidad de continuidad.
La falta de respuesta por parte de la cadena ha llevado a los afectados a solicitar sus informes clínicos, pero muchos denuncian que solo se los han entregado con presencia policial y tras insistir mucho.
Muchos pacientes se encuentran ahora con implantes sin colocar, ortodoncias a medio tratamiento, extracciones pendientes o cirugías programadas que nunca llegaron a realizarse. En otros casos, ni siquiera se había iniciado el procedimiento pese a que el pago estaba formalizado.
Ante la falta de respuesta por parte de la cadena, los afectados han decidido unirse en una plataforma conjunta para coordinarse, recopilar documentación y buscar asesoramiento jurídico.
A través de este grupo reclaman responsabilidades. La plataforma también les permite localizar a otros afectados, compartir información sobre contratos, financiaciones y vías de reclamación, y organizar posibles acciones legales.