Madrid cierra la residencia San Esteban de Fuenlabrada por la situación de abandono de los mayores

  • Los inspectores confirmaron la mala atención a los mayores y la falta de medios y personal
Sesidencia San Esteban de Fuenlabrada
Sesidencia San Esteban de Fuenlabrada |EUROPA PRESS

La Comunidad de Madrid ha cerrado la residencia privada de mayores San Esteban de Fuenlabrada por carecer de las más mínimas condiciones para atender a los 10 ancianos que allí vivían, han informado a Europa Press fuentes de la Consejería de Familia, Juventud y Política Social.

Tras las quejas familiares y una denuncia, técnicos de la Dirección General de Evaluación, Calidad e Innovación de la Comunidad realizaron una inspección en el centro durante la que confirmaron la mala atención a los mayores y la falta de medios y personal, por lo que clausuraron inmediatamente la residencia.

Fuenlabrada abrirá un servicio de asesoría jurídica en sus centros de mayores
Fuenlabrada abrirá un servicio de asesoría jurídica en sus centros de mayores
Fuenlabrada abrirá un servicio de asesoría jurídica en sus centros de mayores

Fuenlabrada abrirá un servicio de asesoría jurídica en sus centros de mayores

Asimismo, se pusieron en contacto para ofrecerles información y ayuda a los familiares de los residencias, que ya han sido o están siendo reubicados en otros geriátricos privados o en domicilios particulares. Ahora, la Comunidad evaluará lo ocurrió e interpondrá las sanciones correspondientes.

La denuncia principal fue interpuesta por la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CC.OO. Madrid, que este martes puso en conocimiento del el Juzgado de lo Social número 2 de Fuenlabrada, la Policía Nacional y la Comunidad de Madrid (Registro de entidades, centros y servicios de acción social de la Comunidad de Madrid-CIRA), la situación de abandono de una decena de personas mayores y dos gerocultoras en la Residencia San Esteban de Fuenlabrada, reclamando la actuación inmediata de las autoridades a fin de garantizar la integridad y atención adecuada de residentes y trabajadoras.

Situación límite

Según ha indicado el sindicato en un comunicado, las dos únicas trabajadoras que se ocupan de los residentes se pusieron en contacto con el sindicato relatando "una situación límite". Contaron que desde hace días el director del centro y propietario de la residencia estaba desaparecido e ilocalizable, dejando a las trabajadoras desamparadas. Además, empezaba a escasear la comida y se estaban quedando sin guantes, mascarillas y otros equipos de protección individual.

La residencia, según el relato de las trabajadoras, funciona únicamente con dos gerocultoras, para todos los turnos y categorías. Están realizando turnos mínimos de 12 horas diarias (laborables y festivos), sin posibilidad de librar y asumiendo las funciones y responsabilidades de todas las categorías exigidas (cocina, lavandería, limpieza, gerocultora, enfermería, médico y gestión).

Las trabajadoras a fin de proteger a los y las usuarios, anteponiéndolos a su propia salud, han tenido que gestionar y dar solución a problemas tales como el desabastecimiento de alimentos para los y las residentes, las derivaciones de estos a sus correspondientes médicos especialistas y la gestión de sus propios cuadrantes laborales para asegurar la atención necesaria y continuada de los residentes, "por lo que han asumido en muchos casos jornadas de 16 horas y sin librar en más de una semana", ha indicado CCOO.

Denuncia judicial

Previo a la denuncia judicial, el sindicato puso los hechos en conocimiento de Emergencias 112. Desde allí indicaron que en estos casos podían presentar denuncia ante la Policía Nacional y ante la Consejería de Familia, Juventud y Política Social. La Policía Nacional informó de que la denuncia no tenía un efecto inmediato y que tardarían entre 4 ó 5 días en intervenir en el centro.

Para mayor celeridad, presentaron la denuncia ante un Juzgado de guardia y enviaron un correo electrónico al servicio de inspección de la Comunidad de Madrid (CIRA), desde donde contestaron a la recepción del correo.

El sindicato subraya que después de lo sufrido en las residencias de mayores durante la pandemia "no va a consentir la mínima demora, el letargo, ni la negligencia en las actuaciones de la Administración ante hechos de tal gravedad, que pueden constituir un delito de maltrato por abandono y omisión".

Recomendamos