El Ayuntamiento de Alcorcón ha dado luz verde a una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) "global y planificada", que no impondrá ninguna restricción a los vehículos de los residentes de la ciudad.
La alcaldesa, Candelaria Testa, ha recordado que, según la ley estatal, todos los municipios españoles con más de 50.000 habitantes deben contar con una ZBE a partir del 1 de enero de 2026. Sin embargo, ha destacado que los alcorconeros y alcorconeras podrán circular sin limitaciones dentro de la ciudad, gracias al compromiso de su Gobierno con la sostenibilidad y el medio ambiente durante los últimos seis años.
Testa ha explicado que la ciudad ya cumple con los objetivos medioambientales establecidos por la ley, y que las emisiones de gases de efecto invernadero en Alcorcón provienen principalmente del tráfico rodado, especialmente de la autovía A-5 y la M-50.
La alcaldesa ha detallado que la ZBE afectará únicamente a vehículos sin distintivo ambiental que no sean de Alcorcón, que no podrán circular por la ciudad salvo algunas excepciones, como aquellas personas que visiten la ciudad por motivos familiares, gestiones en hospitales, Hacienda u otros servicios. Estas excepciones se regularán mediante normativa a partir de 2030.
Por su parte, la concejala de Transición Ecológica, Movilidad, Educación y Medio Ambiente, Trinidad Castillo, ha señalado que el objetivo es crear una ZBE "respetuosa con la transición ecológica justa, hecha con tiempo y adaptada a la realidad de cada barrio". Según Castillo, este modelo planificado evita los problemas que han surgido en otras ciudades donde las medidas se aplicaron de manera precipitada.
Además, el Ayuntamiento ha puesto en marcha un paquete de ayudas municipales para la transición ecológica, con 450.000 euros destinados el último año a movilidad eléctrica, energía solar y aerotermia. También se han implementado medidas como aparcabicis inteligentes y carriles bici.