Ángel Garrido señala que las paradas de autobús a la carta "reforzarán la seguridad" de mujeres y menores

La Comunidad de Madrid, a través del Consorcio Regional de Transportes, pondrá el marcha a partir del lunes de la semana que viene un proyecto piloto para que las mujeres y los menores que viajan en los autobuses nocturnos puedan solicitar bajarse fuera del itinerario.

Comienza en seis líneas de autobuses nocturnos interurbanos que conectan la capital con municipios como Valdemoro, Leganés, Parla, Pinto, Fuenlabrada y Las Rozas. Las líneas son: N-802, que conecta Madrid con Leganés, N-806 (Madrid-Parla), N-803 (Madrid-Fuenlabrada-Barrio del Naranjo), N-804 (Madrid-Fuenlabrada), N-401 (Madrid-Valdemoro) y la N-903 (Madrid-Monte Rozas).

Ángel Garrido, consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, asegura en Madrid Directo de Onda Madrid que se trata de un proyecto piloto de tres meses de duración que servirá para evaluar el desarrollo posterior. "Pensando en los colectivos de menores y mujeres, que a priori pueden sufrir más problemas, lo que se pretende es darles ese refuerzo de seguridad, pudiendo pedir al conductor del autobús que les deje en un lugar mas cercano a su domicilio, donde se puedan sentir más seguras".

No es la única novedad de los autobuses madrileños. El Consorcio Regional de Transportes y la EMT de la capital se disponen a dar luz verde a dos líneas eléctricas de la EMT que van a a cruzar todo el centro de la zona de bajas emisiones de Madrid y que van a ser gratuitas.

"Nosotros siempre lo hemos dicho", asegura Ángel Garrido, "hay que tomar las medidas para evitar la contaminación pero también dar alternativas a los usuarios".

Se estiman en unos 13.000 viajeros, los que utilizarán diariamente estas dos lineas de emisiones cero. Una de ellas unirá Moncloa por Gran Vía con el Intercambiador de Atocha y, la segunda, amplía la linea de minibuses actual entre Argüelles y Sevilla hasta la Pueta de Toledo, pasando por Jacinto Benavante y Tirso de Molina.