...Y Almudena se meó en las cenizas de su difunto esposo

...Y Almudena se meó en las cenizas de su difunto esposo

Un momento surrealista y cómico en medio de una tragedia. Sólo faltaba por llegar la viuda, Almudena, quien, tras echarles en cara el secreto a voces de la infidelidad de su marido decide coger las cenizas y llevárselas para, literalmente: tirarlas al váter y mearse en ellas.