La puntualidad del Cercanías de Madrid según Renfe... y según los viajeros

Varios trenes de Cercanías
Varios trenes de Cercanías

Renfe Cercanías Madrid ha comunicado este viernes que cerró 2019 con una puntualidad del 97,06%, el mejor dato registrado desde 2015, y más de un punto por encima de la registrada en 2018. Todas las líneas del núcleo mejoraron en 2019 el índice de puntualidad con respecto a los últimos 4 años.

Sin embargo, este dato contrasta con las continuas quejas de los usuarios de este servicio público por las numerosas demoras e incidencias en los trenes.

Cercanías Madrid presume de puntualidad y muchos madrileños se lo toman con humor

Las quejas de los ciudadanos es razonable ya que, por ejemplo, solo entre mayo y noviembre de 2018, la red de Cercanías acumuló 1.690 retrasos de más de tres minutos imputables a Renfe. En 2019, el año comenzó con fuertes retrasos y muchos minutos de espera en la estación de Villaverde. El día de Reyes, entre las paradas de Chamartín y Pinar, en Las Rozas, se suspendió temporalmente el servicio en ambos sentidos a partir de las 12.30 por una caída de tensión en la estación de Pitis.

Aglomeraciones en Atocha

A los pocos días, la línea C-4 registró importantes retrasos en ambos sentidos desde primera hora de la mañana "por problemas en las instalaciones de la estación de Parla". La mayoría de los retrasos se cometían en hora punta. Ya en febrero la línea C-5 volvió a acumular retrasos por una incidencia en la estación de Embajadores. A finales del mes, "por un problema de puertas", las líneas C-2, C-7 Y C-8 sufrieron paradas más largas de lo habitual.

De nuevo en Parla y a primera hora, otro problema en las instalaciones de la estación hicieron variar el destino de algunos trenes en la línea C-4. En marzo las líneas C1, C2, C7, C8, C10 tuvieron demoras de "en torno a 15 minutos por una avería en las instalaciones entre las estaciones de Atocha y Recoletos". En mayo se produjeron fuertes demoras en las estación de Chamarín y Guadalajara por la avería de un tren y hasta cinco líneas tuvieron retrasos.

Jornada de caos y tensión en el Cercanías de Madrid

Retrasos de dos horas

Ya en verano se produjo probablemente la mayor incidencia de Cercanías Madrid. Una avería en el Centro de Control de Tráfico (CTC) interrumpió el servicio en toda la red de trenes provocando retraso de dos horas. Por otro lado, los usuarios también denunciaron que el aire acondicionado no estaba activado durante la ola de calor que sufría la ciudad. Por ello, el recorrido se hacía "insufrible e interminable".

La jornada de mayor caos fue en julio por una avería en las instalaciones de El Casar que afectó a la catenaria de la línea, provocando que el servicio entre Chamatín y Aranjuez fuera interrumpido durante horas. Muchos viajeros, al ver que el tren llevaba mucho tiempo sin moverse, optaron por abandonar el vagón e irse andando.

Cuando no son las averías o los problemas en las instalaciones, la caída de los árboles a las vías son los que provocan las demoras. La línea C-5 presentó retrasos de 15 minutos entre Méndez Álvaro y Puente Alcocer por este motivo. En octubre, en plena hora punta muchos viajeros de Renfe vieron cómo una avería en la estación de Chamartín provocó grandes retrasos y numerosas aglomeraciones.

Andén de Chamartin totalmente colapsado

En este mes también se produjeron varias horas de demora en las líneas C-4 y C-3 a su paso por la estación de Atocha "por una avería en las instalaciones". Los problemas se solucionaron a las 13.00 horas. Comenzando el tiempo de nieve, otro árbol provocó que la circulación entre Cercedilla y Navacerrada estuviera cortada durante 5 horas.

De nuevo la línea C-5, esta vez dirección Fuenlabrada, sufrió retraso por dos arrollamientos en Fuenlabrada y Las Zorreras. El hashtag #Atocha se convertía cada día en trending topic en Twitter donde los usuarios publicaban sus reclamaciones y quejas.

Una usuaria publica los mensajes de Renfe para contrastar con la puntualidad que dice tener el servicio |@RNomeolvides

El servicio a la Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas no se ha librado de los problemas. A mitad de noviembre y a hora punta del mediodía, el servicio de Cercanías en las líneas C-1 y C-10 entre las estaciones de Fuente de La Mora y Aeropuerto T4 se paró "por orden gubernativa", sin especificar más detalles. El servicio en el Puerto de Cotos también sufrió bastante por las condiciones climáticas.

Túnel de Recoletos

El túnel de la estación de Recoletos estuvo en obras desde junio hasta noviembre para mejorar las instalaciones. Sin embargo, en la siguiente semana se volvieron a producir cortes en este tramo que mantuvieron el servicio suspendido varias horas.

La gota que colmó el vaso fue en Parla en diciembre. Sin previo aviso los trenes en la estación no llegaban y sufrieron demoras sin informar de alguna incidencia. Los usuarios publicaban fotos del andén y de las 200 personas que no pudieron acceder ya que el personal de seguridad no dejaba entrar a más gente.

Estación Cercanías Parla

Para terminar el año, una rotura en una tubería del Canal de Isabel II entre Atocha y Recoletos provocó que la frecuencia de paso fuera de media hora en cinco líneas de Cercanías. También se cortó el agua en tres distritos de la ciudad.

Los trenes de Cercanías Madrid transportaron el año pasado 253,4 millones de viajeros, una cifra ligeramente inferior a la de 2018 (un 0.8% de viajeros menos), una reducción por el impacto del corte del túnel de Recoletos, con los trabajos de mejora realizados por Adif entre el 1 de junio y el 16 de noviembre de 2019, que mantuvieron el túnel sin servicio.

La bajada se debe sobre todo al coincidir con algunos de los meses de mayor demanda del tren de Cercanías, que son octubre y noviembre. También coincidió con las obras de mejora en la estación exterior de Méndez Álvaro, que también estuvo sin servicio entre el 1 de julio y el 31 de agosto.