María Guardiola ha asegurado este viernes, después de jurar el cargo como presidenta de la Junta de Extremadura, que los derechos de la ciudadanía "no van a estar sometidos a ningún vaivén político" y ha hecho un llamamiento para que esta sea la legislatura de la moderación, el respeto y al diálogo.
"Nuestros derechos no van a estar sometidos a ningún vaivén político. Los servicios públicos, el bienestar, y la vida de las personas van a ser la máxima prioridad del gobierno de la Junta. Y eso no es negociable. No es matizable", ha subrayado.
Guardiola ha remarcado su rechazo a los "muros", y ha indicado que el suyo será un proyecto "para todos", al tiempo que ha defendido a la política "que sirve para cambiar las cosas". "Creo que la gestión pública es un reto y una responsabilidad que hay que asumir con dignidad y con limpieza", ha apuntado.
La nueva presidenta ha hecho votos por que esta sea "una legislatura que tendrá los pies en el suelo. Una legislatura que debe ser la del respeto y la del diálogo", ha sentenciado, "porque Extremadura merece una mirada más honda y más ambiciosa. Merece instituciones a la altura de su gente".
"No nos dejemos achantar. Somos libres y eso significa que podemos defender nuestra visión de la vida sin temor a ser silenciados o expulsados del debate público".
Guardiola ha tomado esta tarde posesión del cargo, en un acto celebrado en el Anfiteatro Romano de Mérida, con la presencia de unos 400 invitados, tras ser investida hace dos días con los votos a favor de PP y Vox.
Al acto han asistido los presidentes del Senado, Pedro Rollán; de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernando Fernández Mañueco; del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, María Félix Tena; de la Asamblea de Extremadura, Manuel Naharro; el delegado del Gobierno, José Luis Quintana; y el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna.