León XIV afirmó este jueves que, aunque un estado tiene derecho a poner reglas en sus fronteras, cuando los migrantes llegan "hay que tratarlos como seres humanos y no peor que a los animales", al responder sobre la cuestión migratoria en España en la rueda de prensa a bordo del avión en el que regresaba de su gira por África.
Los periodistas de los medios en lengua española que viajan con el pontífice, entre ellos EFE, le preguntaron sobre su próximo viaje a España y su etapa en Canarias para poner el foco sobre la migración y la polarización que este tema provoca, también entre los católicos.
El papa indicó que "evidentemente el tema de la migración es muy complejo y afecta a muchos países, no sólo España, no sólo Europa, también a Estados Unidos, es un fenómeno mundial".
"Y mi respuesta empieza con una pregunta: ¿Qué hace el norte del Globo por ayudar al Sur del Globo y aquellos países donde los jóvenes hoy no encuentran un futuro y viven ese sueño de que todos quieren ir hacia el Norte pero a veces el norte no tiene respuestas que ofrecer?", se preguntó el papa, que lamentó que sufren "el tema de trato humano y del tráfico de personas".
Aunque cree que "un Estado tiene derecho a poner reglas para su fronteras" y "no todos deben entrar como sea, sin orden y creando a veces situaciones más injustas donde llegan de aquellas que han dejado", también hay que preguntarse "¿qué hacemos en los países más ricos para cambiar la situación en los países mas pobres?".
El pontífice propuso "buscar ayudas de Estado o también de inversiones de empresas grandes, ricas y multinacionales para cambiar las situaciones en países como los que hemos visitado en este viaje".
Criticó además que África "para muchas personas es considerado un lugar donde puede ir a llevarse los minerales, a llevarse sus riquezas para la riqueza de otros países" y que por ello "quizá a nivel mundial tenemos que trabajar para promover mayor justicia e igualdad en el desarrollo en estos países de África pará que no haya necesitad de emigrar a España".
Pero sí destacó con énfasis que los migrantes "son seres humanos y tenemos que tratar a los seres humanos en un modo humanitario y no tratarlos peor que las mascotas de casa o a los animales".
"Ahí sí que hay un desafío muy grande, que un país dice que no podemos recibir más y todo esto ... pero cuando llegan las personas son seres humanos y merecen el respeto que cada ser humano tiene por su dignidad humana", aseveró.