El cadáver del empresario alicantino Jesús Tavira, en su día vinculado con el asesinato a tiros en 2016 de la viuda del expresidente de Caja Mediterráneo, María del Carmen Martínez, se ha encontrado este martes sepultado en un aljibe a más de dos metros de profundidad, oculto bajo una capa de hormigón y con múltiples heridas por arma blanca.
La Policía Nacional ha informado de que, a partir de las pruebas y cotejos de huellas dactilares, la brigada provincial de la científica ha confirmado que corresponden al conocido empresario, cuyos restos se hallan en avanzado estado de descomposición. Ya se tenía casi certeza de que era así por el hallazgo de una medalla que había identificado su familia y por otros efectos personales.
El nombre de Tavira, de 63 años, saltó a los medios de comunicación a raíz del crimen a tiros en 2016 de María del Carmen Martínez, viuda del expresidente de la extinta Caja Mediterráneo (CAM) Vicente Sala y estaba en paradero desconocido desde el pasado 18 de marzo, aunque su coche fue quemado tres días después en el conflictivo barrio alicantino de Las Mil Viviendas.
El matrimonio de la vivienda de la partida alicantina de Bacarot donde ha sido encontrado el cadáver ha sido detenido, así como dos hombres más, todos de ellos de entre 35 y 45 años, en una investigación que por el momento descarta que el asesinato esté relacionado con el mediático homicidio de 2016 y apunta más a una deuda, y donde no se descartan más arrestos. A los cuatro detenidos se les atribuye una implicación tanto en la muerte violenta como en la desaparición de Tavira, quien, desde el principio, los agentes descartaron que estuviera en paradero desconocido de forma voluntaria.
Con mandamiento judicial, este martes se registró la casa durante más de diez horas con la ayuda del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT) para localizar y excavar en busca del cadáver, que se encontró envuelto en un plástico y enterrado a más dos metros de profundidad en un aljibe de la vivienda.