El principio de ordinalidad que Junqueras pactó con Sánchez en una negociación bilateral se queda sólo para Cataluña según la oferta que el Gobierno ha hecho a las comunidades autónomas: el nuevo sistema de financiación será voluntario.
A la ministra de Hacienda María Jesús Montero le ha tocado defender este miércoles ante las comunidades autónomas el controvertido principio de ordinalidad. Establece que cada región reciba tanto como aporta y no se altera el orden en el reparto de fondos del Estado por solidaridad con el resto.
Un principio que rechazó y y criticó cuando era consejera de Hacienda del Gobierno de Andalucía. El dictamen del Parlamento andaluz al respecto era claro y denuncia que "el criterio de ordinalidad puede poner en peligro el principio de equidad". Un texto que respaldó María Jesús Montero pocos meses antes de ser ministra de Pedro Sánchez.
El presidente de Castilla La Mancha, Emiliano García-Page ha recordado que el PSOE rechazó en su congreso de Sevilla dos enmiendas "muy claras" que pedían la ordinalidad y en este sentido ha dicho que "hay que cumplir con lo que se aprueba en los congresos y hay que cumplir con la palabra que se le ha dado a los ciudadanos". "No más cesiones a los chantajes independentistas porque nos estamos jugando ni más ni menos que el meollo de la cultura progresista en este país”, ha insistido.
La Comunidad de Madrid ha hecho cuentas de lo que le va a costar a los madrileños el nuevo sistema. El portavoz del Gobierno regional, Miguel Ángel García, ha asegurado este miércoles que la Comunidad de Madrid no aceptará "jamás" un modelo de financiación autonómica que dará un 61% más de recursos a Cataluña que a la región, que, según los cálculos del Ejecutivo regional, recibirá 233 euros menos por madrileño.
"Es un burdo peaje que paga Pedro Sánchez para mantenerse en el Palacio de la Moncloa", ha criticado García.
Cataluña recibirá con el nuevo modelo 4.399 euros por habitante, 577 más que con el sistema anterior. Pasará del quinto al primer lugar en financiación por habitante.
Mientras Madrid aportará 300 millones de euros más de los que recibirá que serán 2.555 al perjudicarle variables a las que se ahora más peso como la superficie o la dispersión de la población.
Con el nuevo modelo, el Estado aportará 21.000 millones más a las autonomías en 2027, una propuesta que complicará la reducción del déficit público o que aumentará su endeudamiento.
Gana Cataluña, pierde, sobre todo, Madrid, el Estado pierde ingresos y Madrid se queda casi en exclusiva como la única aportante neta al sistema.