Se cumple un año del inicio del segundo mandato de Donald Trump. El 20 de enero de 2025, el líder republicano asumía la Presidencia de Estados Unidos y, 365 días después, su forma de entender la política ha dejado huella en las relaciones internacionales y en el comercio mundial.
En estos doce meses, Trump ha dado un vuelco al escenario político global, utilizando herramientas como los aranceles no solo con fines económicos, sino también con un claro carácter político.
Entre sus grandes promesas figuraba poner fin a las guerras de Gaza y Ucrania. Por ahora, el presidente estadounidense ha logrado impulsar una frágil paz en Gaza, mientras el conflicto en Ucrania sigue sin una solución definitiva.
En el plano internacional, Trump ha ido más allá. Declaró enemigos de Estados Unidos a los cárteles de la droga y al presidente venezolano, a quien calificó públicamente como una amenaza. Hoy, Maduro duerme en una celda de Nueva York, uno de los episodios más llamativos de este primer año de mandato.
Los aranceles se han convertido en la base de su diplomacia con buena parte del planeta. Un año después de llegar al poder, Trump fija ahora su atención en Groenlandia, un territorio donde asegura querer ver ondear la bandera de Estados Unidos.
Este mismo lunes, el propio Trump ha difundido en sus redes sociales una imagen que evoca la histórica fotografía de los marines en la cima del monte Suribachi, en Iwo Jima, reforzando ese mensaje de conquista simbólica.
También ha compartido otra imagen manipulada en la que sugiere que las fronteras de Estados Unidos se extienden hasta Canadá, Venezuela o Groenlandia. Un gesto cargado de intención política, difundido apenas un día antes de reunirse con los líderes mundiales en el foro de Davos.