Ya está bendecida el agua de la fuente de San Isidro. Desde este lunes a primera hora. Y no pocos han sido los que han acudido al recinto de la Ermita del Santo Labrador para llenar botellas y garrafas, para sí o por encargo.
Otros se han acercado simplemente para echar un trago de este agua que dicen 'milagrosa' y que desde el siglo XII atrae a gentes de todas partes. Inicialmente fue una romería de labriegos y trabajadores del campo, pero a su agua recurrió la realeza para recuperar la salud del emperador Carlos I y de su hijo Felipe II.
El manantial original, cuenta la historia, brotó tras clavar Isidro su bastón en el suelo siguiendo una petición de su señor Iván de Vargas. Y es que San Isidro además de labrador era pocero y de hacer manar el agua tenía experiencia.
Los voluntarios de la Hermandad de la Sacramental de San isidro se afanan estos días en tener listo el recinto del jardín, la fuente y la barra desde la que servirán litros y litros de agua del santo a los miles de personas que acudan este miércoles 15 de mayo.