La Policía Nacional ha resuelto el misterio de quién mató al ingeniero argentino encontrado muerto la pasada semana en su vivienda del madrileño barrio de Las Tablas. La investigación ha determinado que el crimen tuvo un móvil pasional y que el presunto autor actuó movido por los celos.
La víctima, Facundo, fue encontrada por los bomberos con 13 puñaladas en una casa que no presentaba signos de robo, lo que desde el primer momento hizo pensar a los investigadores en un ataque premeditado. Varios vecinos aseguraron haber visto huir del lugar a un hombre en un coche rojo.
En menos de 24 horas, los agentes lograron identificar al presunto asesino. Se trata de un hombre que, según la investigación, estaba obsesionado con una supuesta infidelidad de su esposa, que había conocido a la víctima en un gimnasio.
Armado con un cuchillo y gas pimienta, el presunto asesino se desplazó hasta la vivienda del ingeniero y acabó con su vida. Después huyó hasta La Adrada (Ávila), donde se encontraba su mujer, con la que estaba en trámites de divorcio. Tras visitarla, el sospechoso se suicidó arrojándose a un barranco.