La confesión del amigo y presunto testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero obliga al expresidente a rediseñar su estrategia de defensa. Mientras él ha negado siempre tener algo que ver con Plus Ultra, su socio le señala como la figura indispensable para que la aerolínea consiguiera los 53 millones del rescate del gobierno. En ella trabaja en su domicilio de Las Rozas.
Julio Martínez reveló ayer al juez Calama que el 26 de febrero de 2021, Zapatero le contó que la SEPI tenía ya firmado el informe decisivo de los servicios jurídicos, necesario para que el Consejo de Ministros presidido por Pedro Sánchez aprobara el 9 de marzo de 2021 el rescate de 53 millones de euros para la aerolínea Plus Ultra.
Cuatro ministerios son informados de esos detalles internos de la SEPI. Hacienda, que entonces preside María Jesús Montero, del que también depende la SEPI, Economía con Nadia Calviño al frente, Transición Ecológica con Teresa Ribera e Industria, al frente del cual estaba Reyes Maroto.
Aunque dos día antes habían recibido el informe favorable de Agencia Estatal de Seguridad Aérea, dependiente del Ministerio de Transportes, donde estaba José Luis Ábalos y el informe crucial de la Tesorería de la Seguridad Social, con quien Plus Ultra tenía una deuda, y que dependía del Ministerio que entonces encabezaba José Luis Escrivá.
Pero hay más. Julio Martínez también declaró que el banquero vinculado al petróleo chavista y al narcotráfico, Francisco Flores, intentó contratar a Zapatero. El mismo empresario señalado por Víctor de Aldama ante el juez por financiar ilegalmente al PSOE.