El portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, ha adelantado que peleará dentro de la formación política hasta donde tenga que llegar, incluida la justicia ordinaria, porque su "honorabilidad no está en venta", para acusar al partido que dirige Santiago Abascal de inventarse "mentiras" como "excusas" para tratar de echarle.
La dirección de Vox le ha abierto un expediente de suspensión de militancia, en estado cautelar, exigiéndole que deje la portavocía del grupo municipal y que pase a manos de la concejala Arantxa Cabello.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha contestado al requerimiento enviado ayer al Ayuntamiento por el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, que sólo el grupo municipal puede apartar de la portavocía a Javier Ortega Smith, esto es, ni el partido ni el Consistorio, para poner en tela de juicio el "lío monumental" en el que se han metido.
Santiago Abascal, líder nacional de Vox, no ha querido contestar directamente a Ortega. En un acto público ha asegurado que "no voy a mirarme el ombligo, voy a seguir hablando de los problemas de la gente".