La miopía sigue aumentando y no solo por el uso de pantallas. Una reciente investigación apunta a que mantener la visión de cerca durante largos periodos y hacerlo en interiores con poca luz podría ser un factor determinante en el desarrollo de este problema visual.
Según los expertos, más allá de móviles y ordenadores, la distancia a la que enfocamos la vista y las condiciones de iluminación influyen directamente en la salud ocular.
Leer, estudiar o trabajar durante horas a corta distancia y sin suficiente luz obliga al ojo a un esfuerzo constante que, mantenido en el tiempo, podría favorecer la aparición o progresión de la miopía.
En España, el 40% de la población es miope, una cifra que preocupa a los especialistas, especialmente entre niños y adolescentes, donde el incremento de casos es más acusado.
Los investigadores recomiendan alternar actividades de cerca con descansos visuales, aumentar el tiempo al aire libre y cuidar la iluminación en espacios de estudio o trabajo.
Pequeños cambios en los hábitos diarios podrían ayudar a frenar una tendencia que se ha convertido en uno de los principales desafíos de salud visual en las últimas décadas.