El primer Centro de Atención Paliativa Pediátrica Integral (CAPPI) de España se pondrá en marcha el primer trimestre de 2027, "una segunda casa" de "esperanza" y "luz", "un sitio para tener respiro y que las familias puedan seguir adelante con el cuidado de sus hijos" con enfermedades incurables.
El complejo se ubicará en el número 2 de la calle Aquitania, en San Blas-Canillejas, donde el Ayuntamiento de Madrid ha cedido durante 75 años el terreno a la Fundación porqueViven, encargada de gestionar el centro. La construcción, además, es financiada íntegramente por la Fundación Amancio Ortega.
Mónica Cantón de Celis, directora de la Fundación porqueViven, ha explicado que cuando habrá supondrá "recursos con los que no cuentan hasta este momento" las familias ya que "ahora tienen atención sanitaria de agudos en el hospital y domiciliaria, que es fantástica porque el hospital va a casa, pero hemos descubierto que eso también les aísla".
Este centro podrá atender hasta 1. 400 usuarios de 0 a 18 años y dispondrá de unidades que ayudan a las familias a conciliar la compañía a los enfermos. Por ello, señala que siendo un centro de paliativos, será un lugar de vida puesto que no será un hospital sino "una segunda casa".