Cada vez es más habitual que el transporte por ferrocarril en Alta Velocidad (Ave, Ouigo, Iryo y Avlo) sufra retrasos y averías - como el vivido el jueves por la tarde en la línea Madrid-Andalucía - lo que se traduce en un nuevo descenso en cuanto al número de usuarios que comenzó en enero.
Los datos comunicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que, tras el descenso en el uso de la Alta Velocidad del 19,6 % en los cuatro primeros meses, mayo ha continuado con la tendencia a la baja con 3,6 millones de viajeros transportados, que arroja una caída acumulada del 16,8 % entre enero y mayo.
Las cada vez más habituales incidencias en las vías, los retrasos, las suspensiones, los cortes de tráfico ferroviario, la dificultad de atender a los viajeros "atrapados" en los vagones parados y las reparaciones tras el accidente de Adamuz junto a los robos de cable de cobre, los robos en la vía y diversos fenómenos meteorológicos extremos como los incendios ocurridos a lo largo del año han retraído la subida de viajeros.
Esta bajada de viajeros también afecta al transporte interurbano por ferrocarril de Larga Distancia que se han reducido un 6,4% en mayo y también los trenes de Cercanías (5,3 % menos viajeros) y el uso de los trenes de Media Distancia (12,6 % menos).
El resultado de todo ello es que tanto el uso del autobús como de los vuelos domésticos han aumentado con respecto a mayo del año pasado.