La Comunidad de Madrid hace un llamamiento urgente para donar sangre ante la situación de alerta roja de todos los grupos sanguíneos y aumentar las reservas, actualmente al 35%, con existencias para las necesidades en urgencias, cirugías y tratamientos para tan solo un día y medio, y teniendo en cuenta que un nivel óptimo en verano requiere en torno a las 1.000 aportaciones diarias.
Esta escasez obedece al descenso paulatino en las donaciones en junio, causadas por las continuas olas de calor. Sin embargo, la demanda hospitalaria se mantiene constante a lo largo de todo el año, sin contar con los niveles de seguridad y previsión para periodos de reducción de aportaciones. El año pasado, por estas mismas fechas, las reservas se situaban en un 88%.
En verano, la necesidad hospitalaria se mantiene constante, ya que las operaciones, tratamientos oncológicos, urgencias y trasplantes no se detienen. Estos requerimientos no se pueden suplir con ninguna otra terapia, pues la sangre no se puede fabricar y sus componentes caducan.
Como ejemplo, un trasplante de hígado precisa entre 30 y 200 entregas, y llega hasta 250 en enfermedades graves. En la región, hasta 38.000 unidades de este tejido (formado por una parte líquida, el plasma y otra sólida, que incluye distintos tipos de células) pueden ser requeridas cada año para este tipo de intervenciones.
Los madrileños pueden acudir a un total de 30 hospitales para donar sangre, además de las unidades móviles y Cruz Roja, así como dos puntos más en la capital: el Centro de Transfusión, en el barrio de Valdebernardo, y la sala de Cruz Roja de en la calle Juan Montalvo 3.