Una investigación de la Guardia Civil fechada este 27 de marzo cuestiona la cualificación y supervisión de los técnicos en la elaboración del informe sobre las soldaduras de los raíles del tramo en el que se produjo el accidente de Adamuz.
Según las indagaciones, el trabajo fue revisado por un trabajador sin título. En el atestado, la Unidad Orgánica de Policía Judicial revela "incongruencias" documentales, expresa dudas sobre firmas, ausencia de inspectores y la experiencia de los especialistas durante la renovación del tramo.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, a través de las redes sociales, ha desmentido esta información. Según su publicación, citando el informe de la Guardia Civil, se está investigando si los técnicos ferroviarios disponen de una experiencia adicional en la red ferroviaria de interés general que complete la requerida.
El informe de la Guardia Civil cuestiona la fiabilidad de los controles realizados durante la última remodelación, en la que se unieron vías de 1989 con raíles fabricados en 2023, así como sobre la documentación aportada por las empresas implicadas.
Los investigadores también han analizado las comunicaciones entre los servicios de emergencia, Adif y los pasajeros. Concluyen que 25 minutos después del accidente Adif pensaba que el tren de Iryo sólo había sufrido un frenazo de emergencia con heridos, al encontrar a otro tren en la vía, el Alvia al que ubicó en una posición errónea.
Los primeros equipos de emergencia no llegaron hasta el Alvia hasta 52 minutos después del siniestro, según consta en ese documento.