Alejandro es un paciente con glioblastoma, el tumor cerebral más agresivo y con peor pronóstico. Diagnosticado hace un año y medio, acaba de emprender el Camino de Santiago en bicicleta desde el hospital La Paz, en Madrid.
En las alforjas lo necesario para realizar la ruta y además un dispositivo portátil que le aporta el tratamiento contra la enfermedad. Quiere dar a conocer esta terapia, que ya está incorporada en el sistema público de salud, porque dice, ayudará a otros enfermos a llevar una vida autónoma y normalizada.
Serán dos semanas de ruta y 650 kilómetros de recorrido, pedalada a pedalada hasta el día 25 en la plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela. Cargando el avituallamiento de cada etapa, las pertenencias y un equipo de terapia mediante campos eléctricos que obstaculiza la expansión del tumor.
Este sistema, recién incorporado a la cartera pública sanitaria, constituye el primer avance en dos décadas frente a esa enfermedad. Alejandro quiere dar a conocerlo y reivindicar la importancia de la investigación.