El adjunto a la Secretaría de Organización del PSOE, Borja Cabezón, a quien el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez defendió en relación al caso caso de presunta elusión fiscal en el que se ha visto salpicado esta semana, compró un piso en Madrid para explotarlo en el mercado de alquiler temporal.
Se trata de un apartamento de 54 metros cuadrados que alquila en la céntrica calle de Virgen de los Peligros de Madrid, por 2.850 euros mensuales.
El piso fue adquirido junto a su amigo Carlos Ocaña, persona, también, muy próxima al presidente del Gobierno.
Una práctica, cuanto menos llamativa, del adjunto a la Secretaria de Organización del PSOE, cuando su partido y el Gobierno aprueban medidas para perseguir este tipo de prácticas por especulativas y cargan contra los gobiernos autonómicos que no se pliegan a aplicar su ley de vivienda y el tope a los alquileres en zonas tensionadas.
En relación al otro asunto que le afecta, Borja Cabezón, ha admitido que contrató al despacho Nummaria, si bien ha negado haber creado "laberintos societarios" para evadir impuestos. "He cumplido siempre con mis obligaciones tributarias", ha declarado.
Incluso la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda y vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, defendió este martes a Borja Cabezón, tras publicarse que podría haber evadido impuestos. "Ni está investigado, ni imputado", señaló Montero.
El periódico 'El Confidencial' ha publicado esta semana que Cabezón podría estar implicado en una trama de testaferros y empresas pantalla por la que podría haber declarado menos a Hacienda, presuntamente, para eludir impuestos.