Los robos y el vandalismo han vuelto a sembrar el miedo en Alcorcón. O, tal y como denuncian vecinos y comerciantes, nunca se fueron. La inseguridad se ha instalado en las calles de la localidad y los últimos meses han dejado una larga lista de establecimientos asaltados, vehículos vandalizados y una creciente sensación de desprotección.
Las cámaras de seguridad de la pastelería de Juan José captaron hace unos días a un individuo en el interior del local. Las imágenes muestran cómo el ladrón, con total tranquilidad, se hace con el bote de las propinas mientras los daños en la entrada son más que visibles.
"El viernes por la noche, de madrugada, cuando entraron los panaderos, que tenemos que entrar de madrugada, nos llamaron porque el cierre estaba un poquito levantado y la puerta como habéis visto vosotros ahí. Cogió el bote de las propinas que tenemos ahí y salió tranquilamente. Las cajas se quedaron vacías totalmente de cambio, dinero…", relata Juan José.
Lo más llamativo del caso es que, al día siguiente, el propio comerciante recibió un mensaje de WhatsApp con la identidad del presunto autor. "Esto es un WhatsApp que me llegó al día siguiente: 'Te dejo por aquí el que ha entrado a robar. Se llama X. Yo quiero ayudar, pero anonimato, vale. Te mando la foto del chico y ya hacéis vosotros la denuncia. Pensé que os puede servir, suerte'", explica.
Pero el caso de la pastelería no es un hecho aislado. La lista de comercios asaltados en las últimas semanas no deja de crecer. "Han robado en dos farmacias, en El Mercadito, en Casa Juan y también han robado en Las Camelias y en Cafetería Moyano", detalla un comerciante que ha visto cómo la ola de robos golpea sin distinción a todo el tejido comercial de la zona.
La zapatería Passe también vivió un episodio de tensión. "Entramos dentro, estaban las luces todavía apagadas porque no estaba la tienda abierta, y vimos a una persona aquí que estaba tratando de abrir lo que es la cerradura con una tarjeta o algo. En cuanto nos vio que le habíamos visto, se fue corriendo", relatan.
En el centro de otra comerciante, los ladrones sí lograron consumar el robo. "Rompieron la verja, que es una verja de tijera, y subieron, la sacaron del carril y luego de ahí forzaron la puerta y entraron. Hay pacientes que no pueden entrar con falta de movilidad. Se llevaron los portátiles, el móvil de la recepción y la caja con el dinero que había. La policía nos ha dicho que podían ser varias personas, pero la que accedió es una", explica la afectada.
Los vecinos también sufren las consecuencias. El temor a salir a la calle es cada vez más palpable. "Sí nos da un poquito de apuro salir, sí nos da", confiesa una vecina. "Hace como un mes o así, en tres bares y en una tienda", añade otra en referencia a los robos que se han multiplicado en el entorno.
La preocupación ha llevado a algunos a tomar medidas drásticas para proteger sus vehículos. "Yo he pagado un parking para meterlo precisamente por eso. Desde hace un mes, mes y media aproximadamente", cuenta un vecino que prefiere no arriesgarse a dejar su coche en la calle.
Mientras la Policía investiga los hechos, comerciantes y residentes de Alcorcón exigen una respuesta contundente. La sensación de inseguridad crece con cada nuevo asalto y la pregunta que muchos se hacen es hasta cuándo tendrán que convivir con esta situación.