Un armario puede ser mucho más que ropa. Así lo explica Leonor Nieto, quien destaca el valor de conservar prendas durante décadas gracias a una apuesta por la calidad y el cuidado.
Frente al actual modelo de hiperconsumo, estas piezas no solo perduran, sino que vuelven a marcar tendencia.
“La moda es cíclica”, señala, recordando cómo estilos de otras épocas regresan adaptados al presente. En este contexto, una prenda se considera vintage cuando supera los 20 años y mantiene su esencia y buen estado.
Una forma de consumir más consciente que contrasta con la rapidez del mercado actual y que apuesta por la durabilidad y la identidad propia.