Bajo las calles de Madrid se esconde uno de sus secretos mejor guardados: los viajes del agua, un sistema que permite conocer cómo era la capital del reino en 1561.
Gracias a la geología de la antigua Villa de Madrid, se desarrollaron diversos sistemas de abastecimiento de agua. Uno de los más importantes fue el de Amaniel, encargado de llevar agua potable a la población y, especialmente, al antiguo Alcázar —actual Palacio Real—