España ha movilizado alrededor de 1.260 millones de euros en diferentes instrumentos de financiación, préstamos y ayudas vinculados a Marruecos desde 2018, año de la llegada de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno.
El montante no corresponde exclusivamente a subvenciones a fondo perdido. Dentro de esta cantidad se incluyen apoyos financieros, créditos y diferentes programas de cooperación destinados a ámbitos como las infraestructuras, el agua, el transporte o el control de los flujos migratorios.
Una de las partidas corresponde a los préstamos concedidos a entidades financieras marroquíes. Según los datos recopilados, estas operaciones ascendieron a 20 millones de euros en 2018 y 30 millones en 2019. En 2020 se situaron en 18 millones, mientras que en 2022 alcanzaron los 140 millones de euros.
Este incremento se produjo después de la crisis diplomática entre España y Marruecos de 2021. Fue también ese año cuando, según comunicó posteriormente el Gobierno, los teléfonos móviles de Pedro Sánchez y de varios ministros fueron infectados con el programa Pegasus. El Ejecutivo no ha atribuido oficialmente a Marruecos la autoría de esos ataques.
Otro de los grandes capítulos corresponde a la cooperación para el control de la inmigración irregular. Entre 2018 y 2023 se habrían movilizado unos 230 millones de euros destinados a reforzar la capacidad de Marruecos en este ámbito.
La financiación ha contemplado medios como sistemas de videovigilancia, cámaras, vehículos, embarcaciones y otros equipos para el control fronterizo.
Estas inversiones se enmarcan en una relación bilateral en la que la cooperación migratoria y de seguridad constituye uno de los principales ejes entre España y Marruecos, especialmente por el papel del país vecino en el control de las rutas hacia Ceuta, Melilla y las costas españolas.