La gestión de la crisis ha visto descoordinados los mensajes con los hechos. La entrada fue masiva, las cifras reconocidas se acercan a la proporción de una persona por cada habitante de Ceuta, pero como la mayoría regresaron a Marruecos en cuestión de horas, desde el Gobierno central se optó por el triunfalismo.
Y, como suele ser habitual, el ministro de Transportes Óscar Puente no dudó en ‘sacar pecho’ de la gestión de la situación en Ceuta por parte del Ejecutivo en sus redes sociales: "Otra crisis más que resuelve Pedro Sánchez".
Después de la entrada masiva, el presidente del Gobierno visitó Ceuta, justo antes de poner rumbo a Lanzarote para disfrutar de un largo periodo ininterrumpido de vacaciones, mientras desde el Ejecutivo lanzaban mensajes haberse recuperado la “normalidad” en la ciudad, a pesar de que los ceutíes denuncian continuamente lo contrario.
Pasadas semanas ya desde la crisis, el Gobierno comenzó a tomar medidas para paliar los efectos de la cantidad de migrantes irregulares que permanecen todavía en suelo español. Estas medidas incluían la cancelación de vacaciones y permisos de los militares y policías desplegados en Ceuta.
Desde este lunes, por primera vez desde el 1 de agosto, Pedro Sánchez se hace cargo de la crisis desde el despacho del Palacio de la Moncloa y el próximo martes acudirá al primer consejo de ministros en casi un mes.
Así culminan los 27 días de descanso del presidente que ha optado este año por coger las vacaciones más largas de los dirigentes, superando los 26 días que fue el tope de los mandatos de José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Este periodo tan solo fue superado por Felipe González en 1988 y 1994, años en los que hizo algún parón en ese descanso.