Varios de los casos más claros son los siguientes; evita que los tomates estén cerca de pepinos, brócoli o zanahorias ya que aceleran su deterioro. También, trata de separar a las patatas de las cebollas, ya que las patatas liberan una humedad que marchita a las cebollas y las cebollas pueden hacer que las patatas germinen.
Para acabar, las frutas de hueso y los cítricos no deben juntarse tampoco, ya que ambos se deterioran.