Con tantas púas, abrir y limpiar un erizo puede resultar peligroso. Para ello, sigue lo siguientes pasos: cógelo por la parte inferior con un trapo y con unas tijeras de cocina ve cortando por el centro.
Una vez abierto, saldrá un líquido que puede ser utilizado como salsa o sopa de pescado. Más tarde, veremos las cinco yemas en su interior que sólo hay que extraerlas y disfrutarlas.