Sergio Scariolo, entrenador del Real Madrid, se mostró ilusionado con la fase final de la Euroliga que su equipo disputará en Atenas el próximo fin de semana y defendió que el conjunto blanco siempre competirá esté como esté, ahora con las bajas de sus dos pívots, el caboverdiano Walter Tavares y el ucraniano Alex Len.
"No queremos resignarnos, no queremos bajar la cabeza contra la adversidad, queremos luchar y salir a competir con más fuerza, más energía. El Real Madrid es el Real Madrid siempre. Puede tener limitaciones, puede estar en un gran momento o en uno menor, pero cuando va a competir el Real Madrid siempre compite", afirmó.
"Hay cosas que no podremos ni disimular ni tapar porque son evidentes. Tenemos que buscar otras cosas y por supuesto tenemos que ser conscientes de las limitaciones que tenemos, de que el escenario es completamente diferente respecto a antes. Los que están deben intentar hacer las cosas de la manera mejor posible", señaló.
Las lesiones de Tavares y Len y la manera en la que tendrán que adaptarse centraron casi todas las preguntas en su rueda de prensa previa a viajar a la capital griega.
"Estamos todavía con trabajo por hacer, pero con mucha ilusión, con ganas de estar en esta Final Four. Sabemos que no es algo que le pasa a todos los grandes equipos todos los años y hay que estar no solo orgullosos de haberlo conseguido, sino motivados e ilusionados para poder hacer un buen papel", destacó.
"Han sido semanas bastante especiales, algo convulsas, que han ido en una dirección completamente diferente respecto a lo que esperábamos poder hacer en nuestra planificación. Después de la lesión de Tavares, el playoff lo jugamos con Alex, que había desempeñado un papel fantástico, sobre todo defensivamente, y habíamos encontrado otra vez un equilibrio", manifestó.
"La lesión de Alex", agregó, "nos ha obligado a un cambio radical en todo y estamos intentando entender cómo podemos ser competitivos de una manera completamente diferente respecto al equilibrio muy bueno que habíamos encontrado tras meses de probatura".
El técnico italiano del Real Madrid reconoció que siente un poco de "frustración". "Es la segunda vez en mi vida", continuó, "que siento que tengo un equipo de Final Four, una sensación que ya tuve en Málaga el año que nos eliminó el Olympiacos, y van y se rompen los dos pívots. Ha sido un golpe y luego entras en la fase de la reactivación y de buscarte la vida para ver cómo replantearlo un poco todo para poder seguir compitiendo".
Con esas ausencias será clave Usman Garuba. "Hay pocos jugadores con más capacidad de competir cuando está en el modo de máxima concentración que él. Está mermado, aunque está mejor, y aunque no está físicamente al 100% mentalmente le veo bien, con mucha atención, ha crecido mucho este año", subrayó.
"Una de las cosas que más me enorgullece es el crecimiento que han tenido la gran mayoría de los jugadores a lo largo de esta temporada y Usman lo representa un poco. Ahora tiene una responsabilidad superior, no de hacer cosas diferentes, sino de hacer lo que él sabe hacer durante una cantidad de minutos superior y sabiendo que no tenemos mucho plan B detrás de él. Es un buen test para él y le espero", añadió.
Asimismo, aseguró que tiene "un gran respeto" por el rival en el primer partido, un Valencia Basket al que ve como "durísimo" a pesar de que opina que tendrán sus armas para competir, como el hecho de que sus hombres tengan más experiencia en este tipo de contextos.
"Si saben trasladarla a la cancha manteniendo control de los nervios, tomando buenas decisiones, siendo capaces de ayudar, de transmitir buenos consejos a los que tienen menos experiencia, es un gran privilegio".
"Pero también en muchos años de baloncesto he visto a gente con mucha experiencia que luego en el momento de la verdad tampoco ha estado tan contundente y tan clarividente como se supone", concluyó.