Madrid vivió en 1792 una escena inédita: el primer vuelo de un globo aerostático en la capital despegó desde el parque de El Retiro ante la mirada de miles de madrileños y de la corte al completo, con el rey y su familia presentes para seguir un espectáculo nunca visto.
El protagonista fue el aeronauta italiano Vicente Lunardi, que se convirtió en la primera persona en la historia en contemplar Madrid desde el aire. El globo, empujado por el viento, tomó rumbo hacia el este, atravesó la ciudad y continuó su trayectoria hasta Daganzo, completando algo más de 20 kilómetros en línea recta.
Pero la llegada no fue precisamente triunfal. En la localidad, donde muchos vecinos no habían sido avisados de lo que estaba ocurriendo, el artefacto provocó pánico: algunos salieron corriendo y, en plena confusión, un guardia llegó a disparar contra el globo. Ante el riesgo de que lo derribaran, Lunardi se vio obligado a aterrizar antes de tiempo para evitar una tragedia.